Todo transcurría, en un sitio donde bailaban.
Bailaban, sobre tablas de madera que golpeaban, tap,taptap, taptap,.
Se podia, adivinar un ritmo enloquecedor. Sin duda, era ritmo. Un ritmo
que al verlo, producia euforia.
Bailando, estaban.
martes, 29 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario